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Bienvenidos a mi mundo...

THALIAD

 

Por Orestes Girbau Collado

(Cuento de Ciencia Ficción)

 

Sentíase profundamente solo. Había perdido toda noción del tiempo. No comprendía el hecho de encontrarse ahí sentado sobre una piedra hacía ya una eternidad. Al menos eso le parecía. El lugar era un pinar cuya forma, junto al frescor de una noche sin Luna, ofrecía la visión impresionante de un paisaje conocido de antaño y hasta entonces olvidado.

El sonido producido por los jóvenes árboles al acariciarlos la suave brisa, creaba en él un raro presentimiento. Una inexplicable nostalgia apoderábase de su ser. El vacío lo ahogaba. Si, aún respiraba, sólo eso lo diferenciaba de un muerto.

Fue entonces cuando en lo alto del firmamento apareció de repente un OVNI.

Al principio observó una luz amarilla que relampagueante lo iluminó todo en derredor. No supo si la iluminación provenía de lo alto o de algún punto situado en la superficie circundante, pues en unos pocos segundos la noche se convertía en día. De pronto todo cesó, surgiendo del cielo una masa brillante color cenizo de aspecto gelatinoso y contorno fusiforme que se acercaba lentamente hacia el sitio en que él se encontraba.

Sobrecogido de pánico, trató de huir, pero una repentina parálisis redujo a cero todas sus facultades. Hasta sus propias pupilas quedaron fijas mirando aquel objeto venido quién sabe de qué rincón del infinito. Estaba prácticamente hipnotizado.

Para ese momento el cuerpo enigmático se encontraba tan cercano, que le impedía ver estrella alguna. El silencio, la oscuridad total reinó y el miedo fue sustituido por una misteriosa y agradable calma. Estaba controlado.

El OVNI lo cubría todo en su alrededor. Se sentía aletargado, absorbido.

Sumido en un negro abismo, con la mente en blanco proyectada hacia la nada, llegó el mensaje telepático.

-«Soy Thaliad, vengo de un punto del espacio que no me está permitido todavía decirte. No temas, yo misma te traje hasta aquí bloqueándote la memoria.

 

– La sensación que experimentas dejará de ser un obstáculo, pues borrando todo sentimiento negativo de tu mente lograré proporcionar la energía necesaria a la misma, cumpliendo la misión asignada por el Consejo Superior Científico de mi planeta ante esta alternativa que tu siquismo me plantea.

– Como nada sabes, primeramente, he de decirte la verdad. Somos seres tan evolucionados biológica y psíquicamente que no podemos jamás mentir. Estamos aptos para comprender todas las verdades que el Universo encierra. Es así, simplemente, LA VERDAD ES LA BASE DE NUESTRA CIVILIZACION.

– En los viajes exploratorios que realizamos a la Tierra, me asignaron la hermosa Isla a que perteneces, para estudiar en todos los aspectos a sus habitantes, el clima de ciertas zonas con microfallas magnéticas, flora, fauna, minerales y plataforma marina.

– Investigamos, llevando a cabo un método de trayecto, que algunos hombres de Ciencia en tu mundo han bautizado como sistema lineal ortotenia. Dentro de este marco investigativo nuestros ojos telecaptores recibieron una sorpresa al percibir la imagen de tu cerebro. A propósito, te comunicaré que, por un accidente bioeléctrico ajeno a nuestra voluntad, poco frecuente e incomprensible ahora en tu persona el subconsciente tuyo ha captado mi imagen, y al sincronizarnos he estado a punto de destruirte, volatizándote.

– De lamentable pudiera catalogarse, si no fuera porque aumenté lo resortes de capacidad extrasensorial que posees, haciéndolos funcionar y pudiendo equiparar mutuamente nuestras mentes, Pero sucedió que, al dejar libremente proyectar tu nueva condición mental, esta se convirtió en fuente de peligro inminente para ti, tus semejantes y también para mí.

Con voz pausada proseguía diciendo Thaliad sus verdades.

– A ti, porque con ese grado de elevación paranormal puedes convertir a todo el que te rodea en juguete de tus vibraciones. Esto es algo que debo impedir a toda costa, ya que, elementalmente, estás constituido de productos carbonados evolucionados a medias no equiparables a tu nueva amplitud sensorial. Tus homólogos en imagen y semejanza que conviven contigo, no comprenderían lo que te estaría sucediendo, y al tratar de hacerlo, lo harían por un camino equivocado, descentrándolos directamente unas veces y otras indirectamente, sicológica y sociológicamente, con solo mirarles, hablarles o pensar en ellos.

– He de comunicarte que al lograr extraer de tu cerebro todos los resortes negativos que ocupaban el mismo, ocurrió algo singular: descubrí que tu psiquis estaba llena del más puro amor hacia la mujer que amas, por lo que has provocado que ese sentimiento se nivelara al mío. Accidente doblemente asombroso el tuyo y el mío. Me equivoqué, pensé que todos los nativos de este planeta, incluyendo los que conviven contigo, no eran tan sensibles a tales eventualidades debido a su naturaleza evolutiva actual.

– Mi situación resulta inexplicable, convirtiéndome en tu anhelo ya perdido, y he venido a buscarte. No tienes otra opción. Comenzaremos una nueva vida. He hecho que te teletransportes a mi trasladándote a nuestro nuevo hogar después.

La onda telepática seguía fluyendo en la mente de Filiberto Pérez.

– Ahora no ves nada, sólo me escuchas. Cierra tus ojos. Puedes hacerlo.

– Cuando los abras de nuevo estarás en mi planeta y en el tuyo. Descubrirás que no has muerto, que tampoco soñabas. Conocerás al fin que existe nuestro mundo, donde el amor se antepone a todo lo demás. Disfrutarás de muchos valores espirituales inherentes a nuestra actividad emprendedora dentro de la escala cósmica, conociendo que la misma tiende constantemente a transformarse en energía vital positiva dentro de la dimensión a la cual pertenecemos.

– En tu medio tridimensional coexistente con el nuestro en un mismo sistema, es lógico que no puedas ver nuestra energía potencialmente superior como no sea esta que viste anteriormente, ajena en su composición a la de ustedes.

– Todo en nuestro Universo es armonía. hay infinidad de mundo paralelos, donde moran seres como nosotros. No somos fantasmas. Lo que algunos en ocasiones por tu planeta de origen han avistado durante distintas épocas de la historia, no son más que proyecciones holográficas reflejando formas vivientes que trabajan constantemente por propagar el progreso y la felicidad.

– La paz obtenida, es consecuencia de la verdad alcanzada. Comprendes esto ahora porque asimilas esa paz pronto en tu corazón. Nada puede ni podrá acabar las primaveras que poseemos hace milenios.

– Perdonarás este rapto en la misma medida que la humanidad sabrá algún día perdonarnos por todos los ralizados desde su pre historia.

– Deben saber que el hecho de tener ideas elevadas por la acción de nuestro trabajo psíquico evolucionado, no significa tampoco que tengamos a veces errores en nuestra tecnología y Ciencia. Estos son ocasionales y no debido necesariamente al mecanismo utilizado para atravesar el hiper espacio, sino porque somos seres cuyo desarrollo puede alterar las condiciones de vida en tu planeta.

– Los terrícolas por sí mismos alcanzarán algún día ese grado de valores y capacidades. Nosotros solamente habremos de ofrecerles de ciclo en ciclo, mensajes de unidad, paz y amor, y la dialéctica en nuestra Ciencia, que en contadas ocasiones pueden ustedes visualizar, porque venimos de un cosmos físicamente diferente y por tanto las personas que viven en el mismo plano que tú no pueden vernos, oírnos o palparnos. Para ti todo será distinto en cuanto abras los ojos».

Tardó en abrir sus ojos, recelaba aún. Thaliad parecía haber callado definitivamente.

Movía ahora todo su cuerpo, salvo sus párpados que los mantenía a voluntad cerrados. Le aterraba tener que ver de nuevo aquel OVNI.

– «Ven, te lo mereces y debemos» le dijo una melodiosa voz femenina al oído.

Cuando liberó sus pupilas, un paraíso le rodeaba. Aquella gelatina sin geometría definida no estaba: sencillamente , estaba ella.

– Eres Thaliad, ¿verdad?, preguntó lleno de emoción y alegría.

– Si, contestó ella rápidamente.

En ese preciso instante Thaliad también emocionada sonreía.

El extendió su mano, acarició la blanca piel de su bello rostro y el largo cabello de ébano.

 Después se perdió en lo profundo de sus ojos negros para siempre.

 

Semanario Yumurí, Matanzas, Pág 2.   30 de Abril / 1988

Martha Jacqueline Iglesias Herrera

Poeta y narradora. Nací el 21 de junio del año 1975. Licenciada en Ciencias Farmacéuticas en la Universidad de La Habana. Entre mis publicaciones están el relato “Los 360 minutos de Gustavo Cabernet”, Libro de los talleres, Editorial Dunken, Argentina (2008) y el poema “Si no fuera de ti”, Antología 1001 Poemas, Dexeo Editores, España (2009). Libro de Poesía “Desearte en abril” KDP Amazon (2019), Libro “El Muriente de Lupi y otros cuentos” KDP Amazon (2020). He resultado finalista en varios certámenes internacionales de poesía y relato corto. Cuento en mi haber con 9 libros inéditos de poesía y tres novelas: "EL KÉBIR" (2020), "CIELO QUE HUYE" (2021) y "OPERACIÓN PIRÁMIDE " (2022).

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